Resum
Existen documentos que muestran que los primeros autómatas humanoides podrían haberse desarrollado en el Antiguo Egipto, y corresponderían a estatuas animadas de dioses que interactuaban con los fieles para fidelizarlos y, posiblemente, dominarlos. Y es que el interés por estos “mecanismos” con apariencia humana ha estado presente a lo largo de la historia: en 1495, por ejemplo, Leonardo da Vinci imaginó y dibujó un autómata con fines militares, con forma de caballero capaz de ponerse en guardia; y, posteriormente, otros grandes pensadores e inventores, como René Descartes, se focalizaron en el autómata como juguete, o como niño o infante para compañía. Y más aún: ¿quién no recuerda a los “replicantes” de la película Blade Runner, o a C3PO de Star Wars? Aunque sumamente expandidos en el universo cinematográfico, poco a poco nos vamos acercando cada vez más a esa “ficción”. Prueba de ello es que a un robot humanoide-ginoide (como se conoce a los robots con apariencia femenina), llamado Sophia, se le concediese la ciudadanía saudí en 2017, algo, evidentemente, únicamente reservado hasta ahora a las personas.
| Idioma original | Castellà |
|---|---|
| Pàgines (de-a) | 44-53 |
| Nombre de pàgines | 10 |
| Revista | Harvard Deusto Márketing y Ventas |
| Número | 159 |
| Estat de la publicació | Publicada - 2020 |
Com citar-ho
- APA
- Author
- BIBTEX
- Harvard
- Standard
- RIS
- Vancouver